Anoche leía en el diario El Mundo que los casos de cáncer en España ya superan los previstos para 2020. De este dato se deduce que en 2020 habrá mucho más cáncer del que se preveía. Eso si no hacemos algo al respecto.

En esa noticia el Dr. Miguel Martín, Presidente de la SEOM, apuntaba al aumento de la población, su envejecimiento, el diagnóstico precoz y la práctica de unos hábitos de vida poco saludables como causantes de este incremento de casos de cáncer. 

Hábitos de vida poco saludables. Me alegra que se responsabilice a una dieta no equilibrada, una práctica deficiente de ejercicio físico y una pobre gestión de las emociones como causantes de la enfermedad. Se diría que vamos haciendo camino hacia la Oncología Integrativa.

Pero esto contrasta con la realidad en las consultas. Se sigue indicando a los pacientes que coman “lo que quieran, lo que les apetezca” durante los tratamientos oncológicos. Es más, la dieta que se ofrece en los hospitales dista mucho de ser sana y equilibrada. Tampoco se indica a los pacientes ningún tipo de pauta de ejercicio físico. Ni se les ofrece, en muchos casos, que acudan a uno de los profesionales de la salud de ese mismo centro médico que les pueda ayudar con la gestión de sus emociones.

Parecería que avanzamos. Pero todavía queda mucho camino que recorrer.