El pasado mes de noviembre el Grupo Español de Pacientes con cáncer celebró su onceavo congreso anual que llevaba por título “Mitos y Leyendas“. En él quisieron desmentir el rol que las terapias complementarias tienen en los tratamientos de cáncer. Y yo, desde este artículo quiero poner los puntos sobre las íes.

Vayamos por partes. ¿Qué NO son las terapias complementarias y otras medicinas en un proceso oncológico? No son una alternativa a ninguno de los tratamientos convencionales (quimioterapia, radioterapia, cirugía, inmunoterapia, terapias hormonales, etc.). Ninguna de ellas por separado cuenta con suficiente evidencia científica como para poder ser considerada una cura contra el cáncer. 

Entonces, ¿qué son las terapias complementarias y otras medicinas en un proceso oncológico? Son un complemento a los tratamientos convencionales con el objetivo de reducir sus efectos secundarios para, así, mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer. No todas las terapias complementarias cuentan con evidencia científica sólida. Por eso desde la Asociación de Oncología Integrativa recomendamos sólo algunas de ellas.

Qué terapias recomendamos y con qué evidencia científica cuentan.

Acupuntura: la acupuntura cuenta con sólida evidencia científica para el control del dolor, las náuseas, los vómitos, y para la xerostomia inducida por la radioterapia y los sofocos. No sustituye a las terapias convencionales.
Aromaterapia: La aromaterapia es una terapia complementaria tanto para el soporte y paliación de los efectos secundarios derivados de los tratamientos oncológicos convencionales recibidos (quimioterapia, radioterapia, cirugía, hormonoterapia…), como para potenciar sus efectos terapéuticos. No sustituye a las terapias convencionales.
Arte-terapia: a través de la expresión plástica se puede trabajar las emociones que siente el paciente, ayudándole a estar más tranquilo. No sustituye a las terapias convencionales.
Alimentación: con una dieta hecha a medida para cada paciente se consigue paliar los efectos secundarios de los tratamientos convencionales mediante la alimentación y el uso de suplementos nutricionales, siempre utilizando las sustancias de las que está compuesto el organismo (vitaminas, minerales, aminoácidos, ácidos grasos esenciales y glicanos). No sustituye a las terapias convencionales.
Fitoterapia: La fitoterapia es el uso de las plantas medicinales como herramienta terapéutica. Se puede usar por muchas vías (tópica, oral, inhalada, rectal…), y en formas diversas (comprimidos, cápsulas, jarabes, emplastos, cataplasmas, infusiones, inhalaciones, supositorios…). Es una herramienta muy potente pero que no está exenta de riesgos, contraindicaciones y efectos secundarios. De ahí que esté totalmente contraindicado tomar hierbas por cuenta y riesgo del paciente o del cuidador. Es imprescindible recibir supervisión médica. No sustituye a las terapias convencionales.
– Hipertermia: La Hipertermia representa una opción más dentro del espectro de terapias complementarias oncológicas y por lo tanto no debe de pensarse en ella como terapia única. Por si sola tiene una acción estimuladora del sistema inmune y produce una disminución del dolor. No sustituye a las terapias convencionales.
– Homeopatía: Algunos medicamentos homeopáticos que han demostrado minimizar los efectos secundarios de la quimioterapia y la radioterapia. Con ellos, los pacientes se sienten mejor, están más fuertes y su estado de ánimo también mejora. A pesar de contar con una evidencia científica controvertida, son cada día más los pacientes que utilizan la homeopatía y la evidencia clínica ha demostrado mejorar notablemente su calidad de vida. No sustituye a las terapias convencionales.
Kinesiología: La Kinesiología es la disciplina que utiliza el test muscular cualitativo para evaluar como el estrés afecta a la salud del paciente. No sustituye a las terapias convencionales.
– Meditación: su objetivo es serenar la mente y las emociones del paciente para que este consiga un estado de paz natural. No es antitumoral. No sustituye a las terapias convencionales.
Micoterapia: La Micoterapia se basa en el uso de las setas en beneficio de la salud. Ya sea desde la prevención o como complemento integrativo a otras terapias, esta nueva herramienta de la medicina natural trata de sacar el máximo partido a las sustancias terapéuticas que contienen especies como Reishi, Maitake, Polyporus y Shiitake, entre otras.No sustituye a las terapias convencionales.
Muérdago: Los efectos estimulantes del Viscum Album sobre la inmunidad antitumoral natural, han sido evidenciados en múltiples investigaciones “in vitro” (en laboratorio), en animales de experimentación y confirmados en diversos estudios clínicos en humanos. No sustituye a las terapias convencionales.
Ozonoterapia: La Ozonoterapia es una terapia que tiene como objetivo elevar los niveles de oxígeno en sangre. No sustituye a las terapias convencionales.
– Psico-oncología: rama de la psicología que se centra en incentivar al paciente y a sus familiares el uso de estrategias de afrontamiento adecuadas para facilitarles la adaptación a dicha enfermedad, y con ello mejorar la calidad de vida. No sustituye a las terapias convencionales.
Reflexo-terapia podal: La reflexología no es un simple masaje, es un poderoso método para mantener la salud y para reforzarla, mejorarla, así como para aliviar síntomas o causas de malestar y de enfermedad. Es una manera de mantener el equilibrio del cuerpo, ayudándole a relajarse y propiciando su capacidad de autosanación. No sustituye a las terapias convencionales.
Reiki: Reiki es una palabra sánscrita que nace de la unión de Rei (energía universal) y ki (energía vital). Se realiza a través de una técnica de imposición de las manos, en las que estas se sitúan por encima del cuerpo del paciente o en suave contacto con él. Ayuda a relajar al paciente. No sustituye a las terapias convencionales.
– Yoga: esta disciplina física y mental, nacida en la India hace más de 35 siglos, permite ejercitar el cuerpo del paciente y estirar la musculatura oxigenando los tejidos y dotándolo de una gran sensación de paz y tranquilidad al final de cada sesión. No sustituye a las terapias convencionales.