Corría el verano del 1982. Mis padres, mis hermanas y yo nos metimos en un Renault 12 de color azul metalizado al que habíamos anclado una pequeña caravana. Cogimos la autopista y nos dirigimos a conocer Suiza. Era el primero de nuestros viajes veraniegos descubriendo Europa.

Aquel año la canción “Voyage, voyage” era el gran hit. Sonaba en todas las emisoras de radio y a todas horas. Bueno, en las pocas emisoras de radio musicales que existían en esos tiempos.

El coche familiar tenía un radiocasete sin autogiro: cuando la cinta llegaba al final había que darle la vuelta manualmente. Y una vez cada 40 minutos sonaba la canción de “Voyage, voyage” en la radio mientras los campos verdes y las vacas también se repetían y la semilla de amar la aventura germinaba en nuestro tierno ser.

Hoy aterricé en Vigo y, de camino a Melgaçao, me encontré de nuevo con un paisaje verde, con vacas y ovejas y, de repente, en Rock FM sonó “Voyage, voyage”. Su melodía me transportó 35 años atrás, y me he visto de nuevo chiquita, en un incómodo Renault 12 gracias al que vivimos algunos de los veranos más felices de nuestras vidas.

Todos tenemos una canción que sería la canción de nuestra vida. Esta es la mía. ¿Cuál es la tuya? Comparte tu canción y tu recuerdo en los comentarios.