O eso dice el dicho popular. Pero recientes estudios apuntan que nuestro querido azúcar blanco no es bueno para nuestra salud.

Existen estudios que han demostrado que el azúcar blanco no es bueno para nuestro sistema nervioso ni para nuestro sistema inmune. Y, además, existe un estudio que demostró que los tumores cancerígenos se alimentan de glucosa. Y el azúcar blanco es pura glucosa. 

Entonces, ¿cómo endulzamos? La mejor alternativa al azúcar blanco sería la estevia, por su baja carga glucémica. Pero no a todas las personas les resulta agradable el dulzor que esta planta nos proporciona.

Si no os gusta os proponemos dos alternativas con bajo índice glucémico: el sirope de ágave sin refinar (de color marrón oscuro) y el azúcar de caña orgánico. Se vende en herboristerías y tiendas de dietética bajo el nombre de Panela o Mascovado.

De todos modos, si decides dejar el azúcar definitivamente, ten en cuenta que hay mucho azúcar blanco escondido en los productos procesados. Es fácil hacerse una idea de la cantidad de azúcar que lleva un alimento: sólo tienes que mirar la etiqueta. En todo producto procesado los alimentos están ordenados en función de la cantidad que contienen de ello. De ahí que si una salsa de tomate procesada indica que lleva tomate, azúcar, aceite de oliva y sal significa que lleva mucho más tomate que azúcar y más azúcar que aceite de oliva o sal.

En cambio si indica que lleva tomate, aceite de oliva, sal y azúcar nos está revelando que lleva poca cantidad de azúcar blanco.

Si quieres descubrir la cantidad de azúcar escondido que llevan los productos de uso habitual en España puedes visitar la web www.sinazucar.org

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