Hoy nos hemos levantado de nuevo con un comentario negativo en nuestras redes sociales. A una persona le parecía deplorable (sic.) que pidamos una contraprestación económica por un curso de cocina. Deplorable que intentemos hacer dinero con la enfermedad.

 No es la primera vez que pasa esto. Tampoco es frecuente. Pero si es recurrente: cada tantas semanas recibimos un comentario de este tipo. 

 Y cada vez que esto pasa yo me pregunto: ¿qué valor tiene?

 ¿Qué valor tiene que exista una entidad que difunda las terapias complementarias y otras medicinas con base científica que mejoran la calidad de vida de los pacientes con cáncer?

 ¿Qué valor tiene que exista una entidad que deje claro que estas terapias no son una alternativa a los tratamientos convencionales y rompa falsos mitos y falsas creencias?

 ¿Qué valor tiene que los pacientes y sus familiares nos puedan llamar para consultarnos sus dudas?

 ¿Qué valor tiene que, con solo una llamada, puedas saber qué médico integrativo con la formación y la experiencia necesaria para tratar a pacientes oncológicos mejorándoles la calidad de vida, está más cerca de tu domicilio?

 ¿Qué valor tiene que organicemos charlas informativas?

 ¿Qué valor tiene que organicemos cursos de alimentación para pacientes?

 ¿Qué valor tiene que informemos y formemos a los profesionales de la salud para que estos puedan tener un diálogo de tú a tú con el paciente?

 ¿Qué valor tiene que trabajemos para que estas terapias se incorporen al sistema público de salud de nuestro país?

 El valor que tiene todo lo que hacemos es muy superior a los costes que nuestra actividad nos genera. Pero si no recibimos apoyo económico, nuestra causa seguirá teniendo mucho valor pero dejará de tener sentido. ¡Hazte socio! Y ayúdanos a seguir ayudando.

 peupost