Recordáis aquellos tiempos en los que los actores salían fumando en las películas como si fuera lo más normal?

Por esa época ya habían aparecido estudios que vinculaban el tabaco con el cáncer de pulmón. Pero la industria del cine y la televisión hacía caso miso a esta realidad. 

No fue hasta después de varios años que se retiraron las escenas de actores fumando en las películas.

Tanto las películas como las series de televisión son un espejo en el que los ciudadanos nos miramos. No sirven de modelo, en cierta manera. Y hay personas que serán más influenciables y copiarán los modelos que la ficción presenta.

Recientemente nos hemos dado de alta en casa a un servicio de televisión por cable para practicar el listening de inglés. Y, viendo estas series, me he dado cuenta de que el teléfono es el nuevo tabaco.

Ya no aparecen actores fumando.  Ahora salen actores que hablan con el teléfono enganchado al oído. Y no son precisamente conversaciones cortas. A veces son conversaciones que duran toda una escena.

Hace aproximadamente dos años apareció en la prensa francesa un estudio en el que se vinculaba el uso de teléfonos móviles a los tumores cerebrales. Cuando hablamos por teléfono, este calienta las células cerebrales. Y un calentamiento de forma repetida puede hacer que muten. Y recientemente se ha publicado una guía en Estados Unidos sobre cómo utilizar el teléfono móvil para que no afecte a tu salud. La podréis consultar pinchando este enlace.

Os habéis fijado que cada vez que compráis un teléfono nos lo dan con unos cascos? Es algo que me sorprendió cuando compré mi primer teléfono. Uno de aquellos grandes y gordotes. Me dieron unos cascos y pensé “para que me los dan si no tiene radio”? Hoy sé que nos los dan para proteger nuestro cerebro de las radiaciones del teléfono.

Os aconsejo que apartir de hoy empecéis a utilizar los auriculares para hablar con el teléfono. Recordad: más vale prevenir que curar.

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