Si vas a introducir los batidos verdes en tu alimentación con estos trucos podrás conseguir recetas ilimitadas. 

  1. Elige un tipo de hoja verde de entre estas: espinacas, canónigos, rúcula (¡ojo que es amarga!), acelgas, lechuga hoja de roble, col kale, cogollos de tudela o lechuga española. También puedes utilizar las hojas de la remolacha o de la zanahoria. Lávala bien, dejándola en remojo con agua y un chorrito de vinagre durante 20 minutos. Enjuaga bien y ya estará lista.
  2. Elije un tipo de fruta: un plátano, o un puñado de fresas, o una pera, o un cuarto de piña, un puñado de frambuesas, o un melocotón, o un par de albaricoques, etc. No mezcles frutas, usa sólo un tipo. Y no uses sandía, no marida con las hojas verdes.
  3. Añade fibra extra: linaza molida, chia molida o psillum ayudarán a saciarte y a mejorar tu tránsito intestinal.
  4. Ponle proteína: añade nueces, o almendras, o avellanas, o anacardos o cualquier otro tipo de fruto seco sin tostar y que esté previamente activado. Para activarlo ponlo en remojo con agua embotellada la noche anterior. Así serán más fáciles de digerir. Si quieres evitar las calorías de los frutos secos puedes añadir dos cucharadas de este polvo proteíco.
  5. Dale cremosidad añadiendo un cuarto de aguacate o dos cucharadas de quinoa previamente cocida.

Buen provecho!

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