Ya lo dice el dicho popular “haz el bien sin mirar a quien”. Es algo que también encontramos en todas las religiones y filosofías espirituales del planeta: el ayudar al prójimo. 

Varios estudios científicos recogidos en este artículo han demostrado que hacer el bien hace bien a quien lo recibe pero también a quien lo hace. Sobretodo se hace patente en los casos de grandes desastres naturales como huracanes y terremotos: hacer el bien a tu comunidad, ayudar a los afectados, compartir con ellos es casi tan útil y efectivo a nivel de resilencia que un kit de salvamento en una catástrofe apunta, Ichiro Kawachi, profesor de epidemiología social de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard.

Tenemos muchas oportunidades todos los días para hacer el bien a los demás y hacérnoslo a nosotros mismos: ceder el asiento en el metro o en el autobús, aguantar la puerta en el ascensor, dar los buenos días, sonreír… Ves, es fácil. ¡Anímate y mejora tu vida desde ya mismo!