La semana pasada estuvimos en el parque con una amiguita de mis hijas. Es un precioso ser humano de 4 añitos, sabia como sólo lo son los niños.

En un momento determinado mi hija la quiso levantar en brazos. Y ella le dijo: “No. No me hagas esto porqué no me gusta”.

Tres NOes en una sola frase.

Y entonces me di cuenta de como de mayores perdemos la capacidad de decir “No” con la facilidad y honestidad que lo dicen los niños.

Seguramente te habrá pasado alguna vez: te piden que hagas algo, no sabes como decir que no y terminas haciéndolo a regañadientes y sintiéndote mal contigo misma. Por qué no querías hacerlo. Pero lo has hecho al no saber decir que no.

Hay muchas maneras de decir que no. Te pongo tres ejemplos:

  • Me encantaría ayudarte con esto pero….
  • Ahí va, sería genial pero…
  • Ya sabes que te aprecio/quiero mucho y que siempre te he apoyado pero…

Si a pesar de estas tres entraditas no te ves capaz de decir que no te recomiendo este ejercicio que nos explicó la Dra. Núria López en una jornada dirigida a pacientes con cáncer: acuéstate en tu cama y patalea como un niño pequeño mientras repites en voz alta “no, no, no, no, no, no, no!” todas las veces que necesites.

Procura estar sólo en casa para que nadie te interrumpa y puedas hacerlo con tranquilidad.

 

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