Remolacha: nutrientes, beneficios y cómo tomarla

 

remolachaLa remolacha es sin duda un alimento peculiar. Su color rojizo intenso, su dulce sabor y sus múltiples nutrientes resultan interesantes como para formar parte de cualquier dieta saludable, y por supuesto, de una dieta mediterránea.
Si nos remontamos a las antiguas civilizaciones, nos sorprende que utilizasen la raíz de la planta como medicamento para combatir los dolores de muelas y de cabeza. Y que a partir del siglo XIX se utilizase para obtener azúcar de mesa y extraer alcohol. Pero después de todo, podemos consumir esta hortaliza proveniente del sur de Europa, prácticamente todo el año en nuestros platos.
En España, en invierno se produce en las zonas del norte, centro y el Levante, y en primavera y verano en Andalucía.

¿Qué nutrientes podemos destacar de la remolacha?

Lo primero, es que es un alimento de bajo contenido energético, ya que contiene mucha agua, seguida de hidratos de carbono (cantidad de azúcar similar a la de la zanahoria y el puerro). Dicho esto, es recalcable que la remolacha aporta un 45% de la ingesta recomendada al día de ácido fólico en hombres y mujeres jóvenes de 20 a 39 años que realizan actividad física moderada. Estos folatos intervienen en la formación de anticuerpos en el sistema inmunológico, de ahí su importancia.

Y esto no es todo. La remolacha también es una gran fuente de fibra y vitaminas B1, B2, B3 y B6, aunque es una de las verduras con menor contenido en provitamina A y vitamina C. Recordemos que la vitamina B2 (riboflavina) colabora en la producción de energía y glóbulos rojos y blancos. La vitamina B3 (niacina), mantiene el equilibrio del sistema nervioso y del buen estado de la piel y la vitamina B6 (piridoxina), es imprescindible para el sistema inmune y para hacer llegar a las células del cuerpo la cantidad de oxígeno necesaria.
En cuanto a minerales, la remolacha es rica en potasio, sodio y yodo, y en menor cantidad, magnesio, fósforo, calcio y hierro. Tanto el potasio como el sodio son necesarios para el sistema nervioso y muscular y el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula y el yodo, para regular la glándula tiroides.
Y para terminar, tampoco podíamos olvidarnos de los flavonoides. La remolacha contiene antocianinas, que bloquean los efectos de los radicales libres y betaína, un pigmento rojo, que además de aportarle su color característico, tiene potencial para prevenir el cáncer. Siempre recalcamos que esto en ningún caso significa que la remolacha cure el cáncer.

¿Qué otros beneficios aporta?

  1. Es buena para el corazón, la circulación y para reducir la tensión arterial.
  2. Ayuda al hígado en su función depurativa.
  3. Contribuye a la salud de la piel, el cabello y las uñas.
  4. Combate el estreñimiento y tiene un efecto prebiótico.
  5. Previene la retención de líquidos.

Precauciones a la hora de tomarla

Después de comer remolacha, a veces el color de la orina y de las heces puede ser de color rojizo y es perfectamente normal. Esto es producido por el pigmento rojo que contiene esta hortaliza.
Por otro lado, deberían tomarla con precaución las personas propensas a formar piedras en los riñones de oxalatos de calcio, ya que la remolacha es rica en ácido oxálico. Y también, tener precaución si la persona tiene el estómago muy frágil, puesto que puede dar gases y acidez.

¿Cómo podemos tomarla?

La remolacha se puede comer cruda, hervida, asada o en conserva.
En crudo la podemos poner una ensalada por ejemplo, hacer una sopa fría o incluso un batido. Si la queremos hervida, se recomienda no quitarle la piel a la hora de cocerla, para que conserve mejor sus nutrientes. Una vez cocida ya le podríamos quitar la piel fácilmente. De esta forma podemos elaborar guisos, platos de verduras, o la tradicional sopa eslovena “Borsh”.
Si las preferimos asada, la podemos cortar en láminas, ponerles un chorrito de aceite de oliva virgen extra y hornearlas hasta que estén tiernas. O incluso, podemos deshidratarlas hasta que nos queden como chips.
Por último, cabe mencionar que también se pueden hacer postres con remolacha. Por ejemplo, el pastel Red Velvet lleva remolacha.

 

Fuentes:

Beetroot (Fundación Española de Nutrición) http://www.fen.org.es/mercadoFen/pdfs/remolacha.pdf

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